1.
¿Tu hijo(a) evitó ir al colegio, pidió no asistir o se quejó con frecuencia antes de entrar?
2.
¿Volvió a casa triste, irritable o ansioso(a) sin una explicación clara y repetida?
3.
¿Hubo cambios notables en sueño o apetito relacionados con el colegio (insomnio, pesadillas, comer menos/más)?
4.
¿Mencionó que lo(a) molestan, se burlan, lo(a) excluyen o lo(a) tratan mal (en persona o en chats)?
5.
¿Perdió interés por actividades que antes disfrutaba o se aisló más de lo usual?
6.
¿Llegó con moretones/rasguños, daños o pérdida de útiles/ropa, o “cosas que desaparecen” sin explicación consistente?
7.
¿Mostró miedo a usar el celular, cambió su conducta en redes, o se alteró después de ver mensajes/notificaciones?
8.
¿Evita recreos, rutas, baños o ciertos espacios/personas del colegio?
9.
¿Bajó el rendimiento, evitó participar en clase o se quejó de problemas para concentrarse?
10.
¿Dijo frases de desvalorización (“nadie me quiere”, “soy un estorbo”) o expresó miedo intenso relacionado con compañeros?