1.
En los últimos 14 días, ¿te sentiste triste o con ganas de llorar, o estuviste más irritable/enojado(a) de lo normal?
2.
¿Perdiste interés o ganas por cosas que antes disfrutabas (jugar, hobbies, amigos)?
3.
¿Te sentiste con poca energía o cansado(a) la mayor parte del tiempo?
4.
¿Tuviste cambios importantes de sueño (dormir mucho más, mucho menos, o dormir mal)?
5.
¿Tuviste cambios importantes de apetito (comer mucho más o mucho menos)?
6.
¿Te sentiste culpable, “malo(a)”, o como si no valieras lo suficiente?
7.
¿Te costó concentrarte (en clase, tareas, lectura, juegos) más de lo habitual?
8.
¿Estuviste más lento(a) de lo normal (hablar/moverte), o al contrario muy inquieto(a) sin poder estar quieto(a)?
9.
¿Te aislaste más (evitaste amigos/familia, preferiste estar solo(a))?
10.
En los últimos 14 días, ¿te sentiste sin esperanza o como que “nada va a mejorar”?