1.
¿Tu hijo(a) dejó tareas para el último momento o las entregó tarde con frecuencia?
2.
¿Olvidó materiales, cuadernos o trabajos importantes más de lo habitual?
3.
¿Le costó iniciar el estudio/tareas aun cuando sabía que debía hacerlo (procrastinación)?
4.
¿Se distrajo fácilmente mientras estudiaba (celular, ruido, moverse, abrir muchas cosas)?
5.
¿Estudió sin método (sin plan, sin dividir en pasos) y se sintió abrumado(a)?
6.
¿Tuvo dificultad para seguir instrucciones o entender qué debía hacer en una tarea?
7.
¿Evita evaluar lo que aprendió (no repasa, no practica, no verifica) y confía en “a ver cómo me va”?
8.
¿Se frustró rápido y abandonó la tarea cuando se le hizo difícil?
9.
¿Su espacio/horarios de estudio fueron inestables o desordenados (sin rutina clara)?
10.
¿Las dificultades de organización afectaron rendimiento, convivencia o estado de ánimo (peleas, estrés, ansiedad)?